InicioCirugía robótica

Cirugía robótica en urología

El cirujano opera sentado en una consola, a unos metros del paciente, viendo el campo quirúrgico en tres dimensiones y con aumento. Sus manos mueven controles que se traducen en instrumentos de pocos milímetros que entran por incisiones pequeñas y que se articulan como una muñeca, con filtrado del temblor natural.

Dr. Eduardo Amaya Fragoso

Escrito y revisado por

Dr. Eduardo Amaya Fragoso

Cirujano Urólogo · Posgrado de Alta Especialidad en Urología Oncológica (Centro Médico Nacional Siglo XXI · UNAM) · Fellow internacional en Urología Robótica (Instituto Israelita Albert Einstein, Brasil)

Céd. Prof. 10407470 · Céd. Esp. 12943253 · CONAMEU 1918 (vigencia 2022–2027). Consulta en Hospital San José, Hermosillo, Sonora.

Última revisión: 25 de julio de 2026

En la consola del sistema da Vinci. Desde aquí se realiza la cirugía: visión tridimensional magnificada e instrumentos articulados que superan el rango de giro de la mano humana.

Eso importa sobre todo en tres situaciones: cuando hay que trabajar en un espacio estrecho y profundo (la pelvis), cuando hay que suturar con precisión contra reloj (el riñón), y cuando hay que reconstruir la vía urinaria. En cirugías sencillas y de campo amplio, la ventaja se reduce.

Selecciona la cirugía que requieres

Elige el procedimiento y conoce cómo puede beneficiarte el abordaje robótico en tu caso concreto. Si aún no tienes un diagnóstico definido, elige el órgano afectado: en la consulta determinamos el procedimiento indicado.

01 · Prostatectomía radical asistida por robot

Para cáncer de próstata localizado o localmente avanzado. Consiste en extirpar la próstata completa y las vesículas seminales, y reconectar la vejiga con la uretra. Si el riesgo lo justifica, se añade linfadenectomía pélvica extendida.

Qué aporta el abordaje robótico

  • Menos sangrado y menor necesidad de transfusión. Es el beneficio más consistente en toda la literatura.
  • Estancia hospitalaria más corta y reincorporación más rápida a la actividad habitual.
  • Disección más fina de las bandeletas neurovasculares cuando el tumor permite preservarlas, gracias a la visión aumentada en un espacio muy estrecho.
  • Menos dolor postoperatorio e incisiones pequeñas.

En honor a la evidencia

Los ensayos aleatorizados que compararon la vía robótica con la cirugía abierta no encontraron diferencias significativas en control del cáncer, continencia ni función eréctil a dos años. Esos resultados dependen sobre todo del estadio del tumor y de la experiencia del cirujano. Lo que la robótica sí modifica de forma demostrada es el trayecto: menos sangrado, menos dolor y una recuperación más corta.

↑ Volver al selector

02 · Nefrectomía parcial robótica

Para tumores renales en los que es posible extirpar solo la lesión y conservar el resto del riñón funcionando. Es el estándar en masas pequeñas y la meta siempre que resulte técnicamente viable.

Qué aporta el abordaje robótico

  • Conserva función renal. Preservar riñón se asocia a menor riesgo de enfermedad renal crónica a largo plazo frente a extirparlo completo.
  • Permite conservar el riñón en tumores complejos —profundos, junto al hilio o al sistema colector— que por laparoscopia convencional muchas veces obligarían a extirparlo.
  • Sutura más rápida y precisa, lo que acorta el tiempo en que el riñón permanece sin flujo sanguíneo.
  • Especialmente relevante en riñón único, tumores bilaterales o función renal ya comprometida.

En honor a la evidencia

Es, en mi opinión, la cirugía donde la plataforma robótica aporta el beneficio más claro y concreto: aquí no acelera una recuperación, cambia el desenlace —conservar o no conservar un riñón.

↑ Volver al selector

03 · Nefrectomía radical robótica

Extirpación completa del riñón con su grasa perirrenal, cuando el tumor es demasiado grande o está ubicado de forma que no permite conservar tejido sano.

Qué aporta el abordaje robótico

  • Ventaja real en casos complejos: tumores voluminosos, cirugía abdominal previa, adherencias o extensión tumoral hacia la vena renal.
  • Control vascular más seguro en disecciones difíciles alrededor de grandes vasos.

En honor a la evidencia

Aquí prefiero ser directo: en una nefrectomía radical sencilla, la laparoscopia convencional ofrece resultados equivalentes y a menor costo. La robótica se justifica cuando la anatomía o la complejidad del caso lo ameritan, no por defecto. Si tu caso es sencillo, te lo diré.

↑ Volver al selector

04 · Cistectomía radical robótica con derivación urinaria

Para cáncer de vejiga que invade el músculo. Implica extirpar la vejiga (junto con próstata y vesículas seminales en el hombre, o útero y anexos en la mujer), realizar linfadenectomía pélvica y reconstruir una nueva vía para la orina.

Qué aporta el abordaje robótico

  • Menor sangrado y menor necesidad de transfusión, en una de las cirugías más demandantes de la urología.
  • Más días fuera del hospital en los primeros meses, y menos complicaciones de herida y trombóticas.
  • Reconstrucción intracorpórea —conducto ileal o neovejiga— sin necesidad de abrir el abdomen.

En honor a la evidencia

Los ensayos aleatorizados muestran control oncológico equivalente al de la cirugía abierta, con ventajas en la recuperación. Es una cirugía de alta complejidad cuyo resultado depende críticamente del volumen y la experiencia del equipo quirúrgico, más que de la plataforma que se utilice.

↑ Volver al selector

05 · Nefroureterectomía radical robótica

Para tumores del urotelio en la pelvis renal o el uréter. Requiere extirpar el riñón, todo el uréter y un rodete de la vejiga alrededor de su desembocadura.

Qué aporta el abordaje robótico

  • Una sola posición quirúrgica para resolver dos campos distantes: el riñón arriba y la vejiga abajo.
  • Rodete vesical completo y cierre preciso, un paso clave para reducir la recurrencia y de los más exigentes técnicamente.
  • Evita una segunda incisión en la parte baja del abdomen.

↑ Volver al selector

06 · Linfadenectomía retroperitoneal robótica

Extirpación de los ganglios linfáticos del retroperitoneo en cáncer de testículo, ya sea como estadificación y tratamiento en etapa temprana, o para retirar masas residuales después de quimioterapia.

Qué aporta el abordaje robótico

  • Evita una incisión que va del esternón al pubis, con una recuperación notablemente más corta en pacientes que suelen ser jóvenes.
  • Preservación de los nervios simpáticos con visión aumentada, lo que ayuda a conservar la eyaculación anterógrada y, con ella, la fertilidad.

En honor a la evidencia

Es una indicación para casos seleccionados. Ante masas residuales voluminosas, adheridas a grandes vasos o tras quimioterapia extensa, la cirugía abierta sigue siendo el abordaje más seguro, y así lo recomendaré si tu caso lo requiere.

↑ Volver al selector

07 · Adrenalectomía robótica

Extirpación de la glándula suprarrenal por tumores que producen hormonas en exceso o que resultan sospechosos por su tamaño o sus características en imagen.

Qué aporta el abordaje robótico

  • Acceso a una glándula profunda y rodeada de estructuras delicadas, en un espacio donde los instrumentos rígidos maniobran mal.
  • Ventaja en pacientes con obesidad y en tumores de mayor tamaño.
  • Permite preservar corteza sana en casos seleccionados, evitando la dependencia de esteroides de por vida.

↑ Volver al selector

08 · Pieloplastia robótica

Reconstrucción de la unión entre la pelvis renal y el uréter cuando está obstruida, causando dolor, infecciones repetidas o pérdida progresiva de función del riñón. No es una cirugía oncológica, pero sí una de las más agradecidas.

Qué aporta el abordaje robótico

  • Es cirugía de sutura fina, exactamente donde los instrumentos articulados marcan la mayor diferencia frente a la laparoscopia.
  • Tasas de éxito superiores al 95%, equivalentes a la cirugía abierta, con incisiones pequeñas y estancia breve.
  • Preserva el riñón y detiene el deterioro de su función.

↑ Volver al selector

Con la misma honestidad

Abierta, laparoscópica o robótica

Las tres vías llegan al mismo sitio y persiguen el mismo resultado oncológico. Lo que cambia es cómo se llega, y en qué operaciones esa diferencia se nota de verdad.

 Cirugía abiertaLaparoscopiaRobótica
Cómo se ve el campoVisión directa, en tres dimensionesPantalla plana, en dos dimensionesTres dimensiones con aumento de hasta diez veces
InstrumentosLas manos del cirujanoRígidos, con movimiento limitadoArticulados, con giro completo y sin temblor
Suturar en espacios profundosDifícil en pelvis estrechaMuy difícilEs donde más aporta
IncisiónUna ampliaVarias pequeñasVarias pequeñas
Sangrado y transfusionesMayoresMenoresMenores
Estancia hospitalariaMás largaCortaCorta
Control del cáncerEs la referenciaEquivalenteEquivalente, no superior
Curva de aprendizajeLargaLa más larga de las tresMás corta que la laparoscopia
CosteEl menorIntermedioEl mayor
Cuándo sigue siendo la mejorTumores muy grandes, adherencias extensas, urgenciasCirugías donde no hay que reconstruir ni suturar finoReconstrucción, sutura y disección en espacios estrechos

Cómo leer esta tabla

Fíjate en la fila de control del cáncer: dice equivalente, no superior. Es deliberado. Los ensayos aleatorizados que han comparado la vía robótica con la abierta —en próstata y en vejiga— demostraron no inferioridad. El robot no cura mejor.

Y fíjate en la última fila: hay operaciones donde la cirugía abierta sigue siendo la elección correcta. Un tumor renal muy grande, un abdomen lleno de adherencias por cirugías previas o una urgencia hemorrágica se resuelven mejor abriendo. Quien te diga que todo se opera con robot te está describiendo su equipo, no tu caso.

Dicho de la forma más útil posible: la robótica aporta donde hay que reconstruir —suturar un riñón, unir una uretra, construir una vejiga nueva—. En cirugías que consisten en extirpar y cerrar, la ventaja se reduce mucho. Y por encima de todo lo anterior pesa un factor que ninguna plataforma sustituye: cuántas veces al año hace tu cirujano esa operación concreta.

Lo que la cirugía robótica no cambia

Prefiero que llegues informado y no convencido. Estas son las cosas que la tecnología no resuelve, y que conviene que sepas antes de elegir a cualquier cirujano.

  • No opera sola. El robot no toma decisiones ni ejecuta movimientos propios. Cada gesto lo hace el cirujano; la plataforma solo lo transmite con más precisión.
  • No cambia el estadio del tumor. Un cáncer avanzado sigue siendo un cáncer avanzado. La vía de abordaje no modifica la biología de la enfermedad.
  • No sustituye una buena indicación. La decisión más importante es si operar, cuándo y qué tanto. Eso se define con estudios y criterio, antes de entrar a quirófano.
  • No compensa la falta de experiencia. El factor que más pesa en tu resultado es cuántas veces ha hecho esa cirugía específica el equipo que te va a operar.

Qué respalda a quien te opera

Para operar con una plataforma robótica, todo cirujano debe contar con la certificación del fabricante (Intuitive Surgical, que produce el sistema da Vinci). Es un requisito indispensable y no negociable: acredita que quien está en la consola sabe manejar el equipo. Si un cirujano no la tiene, no debería operarte con robot.

Conviene entender qué acredita esa certificación y qué no. Se obtiene mediante módulos en línea, entrenamiento en simulador y laboratorio, y un número inicial de casos supervisados. Valida el manejo del equipo. No evalúa el juicio quirúrgico, ni la profundidad de la técnica, ni la capacidad de resolver una complicación con el paciente ya en cirugía. En la mayoría de los hospitales, esa certificación es el único requisito formal que se exige para comenzar a operar con robot.

Suturando un vaso sanguíneo sobre modelo de entrenamiento, en la consola del sistema da Vinci del Instituto Israelita Albert Einstein, en 2023, durante las primeras fases del fellowship internacional en cirugía robótica. La sutura vascular es uno de los ejercicios que se evalúan formalmente: exige precisión milimétrica y es la base para controlar un sangrado sin tener que convertir a cirugía abierta.

En mi caso, además de esa certificación, completé un fellowship internacional de un año en cirugía robótica en el Instituto Israelita Albert Einstein, en Brasil. Un programa de esa duración añade cosas que un curso de días no alcanza a cubrir:

  • Exámenes teóricos y prácticos que hay que aprobar. No es una constancia de asistencia: es una acreditación con evaluación de por medio.
  • Enseñanza formal de la técnica quirúrgica, paso a paso y tutelada, con volumen de casos suficiente para consolidarla.
  • Manejo avanzado de complicaciones propias de la cirugía robótica, entrenadas antes de encontrarlas en un paciente real.
  • Protocolo ante fallas del equipo: qué hacer si la plataforma falla a la mitad de una cirugía —desacople de emergencia, control del sangrado y conversión segura.

Ese último punto es el que casi nunca se menciona y el que más pesa en tu seguridad. Un robot es una máquina y puede fallar. La diferencia entre un contratiempo y una complicación grave está en si el cirujano y su equipo entrenaron ese escenario antes de que ocurriera.

Preguntas que puedes hacerle a cualquier cirujano, incluido yo

  • ¿Cuenta con la certificación del fabricante? La respuesta debe ser sí, siempre.
  • ¿Dónde se formó en cirugía robótica y cuánto duró esa formación?
  • ¿Cuántas cirugías robóticas de este tipo específico realiza al año?
  • ¿Qué protocolo sigue si el equipo falla durante la cirugía?

Guías relacionadas

Si llegaste buscando información sobre tu diagnóstico, estas guías explican la enfermedad y todas sus opciones de tratamiento, no solo la quirúrgica.

390+ opiniones verificadas de pacientes en DoctoraliaCertificado de Excelencia Doctoralia

Muy profesional, muy atento. Se ve muy bien preparado y está equipado.

Juan Carlos Verdaguer Cita verificada · Doctoralia

Ver todas en Doctoralia

Dr. Eduardo Amaya Fragoso

Urólogo Oncólogo · Cirujano Robótico

Dr. Eduardo Amaya Fragoso

¿Tu caso es candidato a cirugía robótica?

Trae tu diagnóstico y tus estudios —tomografía, resonancia, reporte de patología— y los revisamos juntos. Te diré si el abordaje robótico aporta una ventaja real en tu situación y, si no la aporta, también te lo diré.

Disponible cita presencial y por videoconsulta

Dónde consulto

Hospital San José Hermosillo

Consultorio 301 · Módulo H · 3er piso
Blvd. José María Morelos 340, Col. Bachoco, C.P. 83148
Hermosillo, Sonora

Citas e información

662 111 0782

Horario

Lunes a Viernes · 8:00 – 20:00

Sábado · 9:00 – 14:00

¿Vienes de otra ciudad? Tiempos de viaje, días de estancia y seguimiento a distancia

Cargando mapa…
Escribir por WhatsApp Llamar · 662 111 0782 Agendar en Doctoralia Urgencias